
¿Puede una flor ayudar a producir más frambuesas? La respuesta parece ser sí. Algunas especies vegetales tienen la capacidad de atraer insectos benéficos que favorecen la polinización y contribuyen al control biológico de plagas, generando beneficios tanto para la producción como para la calidad de los frutos.
Para conocer este impacto, se evaluó el efecto de diversas plantas atrayentes sobre los insectos benéficos presentes en cultivos de frambuesa mediante monitoreos constantes y el establecimiento estratégico de especies florales dentro de las áreas de producción (López-Silva, 2023).
Jalisco es el estado con la mayor producción de zarzamora en México. La producción de 116,340 t representa el 70.2 % nacional en 6,296 ha cosechadas, con un valor de 60 millones de dólares (ProducePay, 2022).
Uno de los mayores desafíos en el cultivo de la frambuesa es el manejo adecuado de plagas e insectos benéficos, ya que esto repercute en la calidad y cantidad de frutos.
La utilización de plantas en el control de plagas ofrece múltiples beneficios, entre los que se destacan la reducción del uso de productos químicos sintéticos, la preservación de la biodiversidad y la salud del suelo, así como la promoción de prácticas agrícolas más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. Además, esta estrategia puede contribuir a la diversificación de los sistemas de cultivo, creando hábitats favorables para los enemigos naturales de las plagas y mejorando la resiliencia de los agroecosistemas ante las fluctuaciones ambientales y los desafíos fitosanitarios (Fernández, 2017).
Las fragancias de las flores son necesarias para atraer a los insectos y garantizar el intercambio de polen con otras flores (Agencia SINC, 2015). Las bandas florales también pueden ayudar a desviar la actividad de algunos animales que estropean los cultivos (Baixauli, 2022).
Para determinar el impacto, se procedió a establecer en las cabeceras de los túneles las plantas cilantro (Coriandrum sativum), romero (Salvia rosmarinus), alfalfa (Medicago sativa), girasol (Helianthus annuus), zinnia (Zinnia angustifolia), verbena (Verbena californica) y caléndula (Calendula officinalis).

Se observó que las plantas de cilantro presentaron mayor atracción de insectos benéficos y de insectos plaga; la alfalfa, de insectos depredadores; el girasol y la verbena, de polinizadores; y la caléndula mostró la capacidad de atraer insectos plaga como trips y pulgones.
Dentro de las hojas de cilantro se notó la presencia de huevos de crisopas (Chrysoperla carnea) y de depredadores de la familia Coleoptera. Asimismo, se observó la presencia de insectos polinizadores pertenecientes a los órdenes Lepidoptera, Hymenoptera y Diptera.
Entre los insectos polinizadores observados se registró la presencia de abejas, abejorros, avispas y mariposas; entre los depredadores se encontraron la crisopa verde (Chrysoperla carnea), catarinas (Coccinellidae), chinche pirata (Orius insidiosus), chinche ojona (Geocoris punctipes) y ácaro depredador (Amblyseius swirskii). Entre los parasitoides se registraron las microavispas (Trichogramma sp.) y (Aphidius colemani).
La comparación entre la producción anual con y sin uso de plantas atrayentes, del ciclo agrícola pasado y del presente, mostró un claro efecto de incremento en la producción debido a la polinización realizada por los insectos, además de la disminución de frutas dañadas por insectos plaga como el trips, que prevalecieron en el ciclo anterior, y por el incremento de los insectos benéficos durante este año.
Víctor Manuel Langarica Rivera
victor.langarica@tamazula.tecmm.edu.mx
Alondra Sarahí López-Silva